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Awesome Solitaire

22 de noviembre de 2010

iOS / Desarrollador: Wolter Group New York / Tamaño: 6.5 MB / Calificación: 4+ / 0,79 €

Mirad en vuestro interior, haced un esfuerzo y reconocedlo: en cierto momento vosotros también habéis usado Windows, antes de tener vuestros flamantes MacBooks y iPhones, y si tiene el sistema operativo de Microsoft una cosa buena, ese algo son sus juegos. Tan toscos, tan creados por informáticos, el Buscaminas y el Solitario son a los juegos de sistema operativo lo que el vino y la cocacola a las bebidas alcohólicas: has tirado buena parte de tu juventud con ellos, pero llega un momento en la vida de cualquier persona de bien en el que hay que mirar adelante, apartar el calimocho y avanzar, aprender a apreciar los nuevos sabores que la vida nos propone. Si me dicen hace un par de años que iba a estar enganchado a un Solitario en iPhone, me habría reído. La vida a veces le sorprende a uno; aún tiene esa capacidad.

Awesome Solitaire está desarrollado por el Wolter! Group de New York, una gente muy apartada del desarrollo de juegos para móvil pero cuyo buen hacer se deja ver en cada milímetro de ésta, su única producción. El gusto por lo edgy de la compañía se nota en las suavísimas y estilosas animaciones, lo innecesariamente vacilón de jugar al solitario en medio del espacio exterior, escenario propuesto por el juego, y lo estupendo que se siente uno abrazando de nuevo una pasión que se creía olvidada (el solitario, ese juego de hombres) con un look and feel que no nos hace sentir sucios. El equivalente nerd a leer el New Yorker en el iPad mientras viajas en el metro.

★★★★☆


Truckers Delight: Episode 1

20 de noviembre de 2010

iOS / Desarrollador: Mobigame / Tamaño: 9.7 MB / Calificación: 12+ / 0,79 €

Vamos a hacerlo rápido: mira este videoclip. La canción se llama Truckers Delight, de Flairs. Menuda locura, ¿verdad? Pero qué retro y qué bien hecho todo.

Ahora coge la escena del primer minuto, pon la cámara detrás del camión muy al estilo Out Run (exactamente como se ve en el 0:31 del videclip) y añádele control por inclinación. ¡Alehop! Eso es Truckers Delight: Episode 1.

El objetivo es obtener la máxima puntuación a base de golpear el coche de la rubia, luchando al mismo tiempo por llegar al siguiente checkpoint antes de que se acabe el tiempo. El camión avanza por sí solo por lo que todo consiste en desplazarse de lado a lado de la carretera en el momento preciso, inclinando el teléfono en una dirección u otra. Haciendo eso evitamos los otros coches y de paso atrapamos potenciadores dispersos cada cierta distancia, que proporcionan poderes especiales (multiplicador de puntuación, turbo, etc.).

Es simple como el mecanismo de un chupete, pero con eso basta para tenerte enganchado a la pantalla durante un tiempo, intentando superar tu puntuación o la del ranking online. El control es muy agradable y preciso a pesar de lo limitado, y los gráficos son realmente espectaculares, con un estilo pixelado delicioso. El mismo estilo del vídeo, vaya.

Con el precio que tiene, muy poco te tiene que gustar la canción para que no te merezca la pena tenerlo aunque solo sea para mirarlo de vez en cuando.

★★★☆☆


Grand Theft Auto: Chinatown Wars

18 de noviembre de 2010

iOS / Desarrollador: Rockstar Games / Tamaño: 232 MB / Calificación: 17+ / 7,99 €

Nació en Nintendo DS, pasó por PSP, y de carambola acabó en el iPhone. GTA: Chinatown Wars se llevó halagos entusiastas en casi todas las revistas y webs especializadas cuando apareció a principios de 2009 para DS, y la verdad es que la perspectiva de llevar un juego así de profundo y completo en el teléfono —para poder jugarlo donde y cuando quisiese— sonaba fantástica. Lo esperaba con muchas ganas cuando anunciaron el port, en definitiva, y seguramente por eso mismo la decepción fue mayor cuando finalmente salió.

Quizá sea problema mío, de mi incapacidad para posar el pulgar en un círculo de menos de un centímetro de diámetro dibujado sobre una superficie plana sin absolutamente ninguna referencia táctil mientras se me está obligando a mirar a otra parte, pero este juego resulta incontrolable. Sin más. Le he dedicado horas a intentar domarlo, a lograr llevar los coches exactamente por donde quiero y no dando bandazos como un idiota, a disparar allí donde estoy apuntando y no dos palmos más allá, pero no hay manera: sufre de esa lacra terrible que es trasladar el esquema de control de un mando con botones en relieve a una pantalla táctil plana sin pararse a pensar en si eso tiene alguna clase de sentido o no. No sé si podría haberse hecho mejor o si la propia idiosincrasia del juego obligaba a que se hiciera de este modo, pero desde luego y en mi opinión, este GTA está demasiado cerca de la injugabilidad como para que se lo pueda recomendar a nadie.

Échale un tiento si crees que vas a tener el tiempo y las ganas suficientes como para llegar a dominar el control, o si por tu propia experiencia los botones pintados en la pantalla no te suponen un problema, porque todo lo que no es moverse por el escenario está muy trabajado —en fin, es un GTA— y quizá disfrutes como un enano. Si no es el caso y lo de tener cuatrocientos botones desperdigados por la periferia de la pantalla te parece estúpido, resígnate a cruzar los dedos para que Rockstar se plantee hacer un juego para táctiles desde cero, y no un port de una máquina que es, en su esencia, un cacharro demasiado distinto. Yo es lo que hago.

★☆☆☆☆


Peggle

17 de noviembre de 2010

iOS / Desarrollador: PopCap / Tamaño: 44.8 MB / Calificación: 4+ / 2,39 €

La mecánica de juego de Peggle es bien sencilla: cada nivel está repleto de bolitas y de bloques de colores que debes eliminar haciendo rebotar contra ellos otra pelotita metálica que lanzas desde la parte superior de la pantalla; en la práctica es un combinado con muchas partes de pachinko y una pequeña porción de pinball.

El juego tiene unos cincuenta niveles distintos, que se diferencian entre sí tanto por el diseño de los fondos como por la disposición de los bloques y bolitas. Estos niveles se agrupan a su vez en distintos mundos con diferentes ambientaciones. En cada uno de estos mundos un personaje distinto te acompaña y te otorga un poder especial, que se activa al golpear bolitas y bloques verdes, y que van desde lanzar dos bolas en lugar de una hasta desplegar unos flippers de pinball en los laterales para evitar que la bola caiga por el fondo, y así alargar al máximo su recorrido para multiplicar la puntuación e incluso recuperar bolas que prolonguen la partida. No es necesario eliminar de la pantalla todos y cada uno de los bloques y bolitas —de hecho, con eliminar las de color naranja el nivel se da por completado— pero de tu capacidad para calcular las mejores trayectorias (y eso casi siempre obedece al número de horas que le hayas dedicado) dependerá la puntuación que obtengas al final.

Así pues, lo más destacable de Peggle es su sencillez y su irresistible capacidad para tenerte pegado a la pantalla durante horas. ¡Una genialidad! Pero la cosa no queda ahí porque por suerte también acompaña todo lo demás, y tanto el sonido como el aspecto visual es una delicia. Ya era una maravilla de juego en ordenador, pero es que esta adaptación a dispositivos táctiles es un acierto descomunal: el control es preciso y cómodo y nunca, por muchas horas que le hayas metido, deja de apetecer echar una partidita rápida de vez en cuando. Hazte un favor y cómpralo. Cómpralo mucho.

★★★★☆


Reckless Racing

15 de noviembre de 2010

iOS / Desarrollador: ElectronicArtsBV / Tamaño: 39.3 MB / Calificación: 4+ / 0,79 €

Conducción arcade, físicas exageradísimas y hostias como panes: yo creo que en todo esto no hay ni una sola cosa mala. Reckless Racing es un juego de carreras offroad con vista cenital que recuerda a juegos como Ignition o al mítico Micro Machines de hace veinte años. Tiene varios modos de control que son inútiles casi en su totalidad, pero por suerte el modo de medio volante es lo suficientemente cómodo y preciso como para que, a nada que se le coja el truco, ir enlazando derrapes resulte un placer y no una tortura. El acelerador y freno se alternan más bien poco, así que no llegan a echarse de menos los botones físicos.

No hay más que un puñado de circuitos distintos, aunque la posibilidad de recorrerlos en dirección contraria aporta variedad, y las distintas medallas que se obtienen en los distintos y crecientes niveles de dificultad son suficientes como para que el juego resulte una compra fácil de amortizar. Además, hay un par de modos de juego al margen de las propias carreras que llaman lo suficiente la atención como para hacerte volver a la aplicación a menudo.

En definitiva, un juego con un control cómodo, la suficiente variedad de contenidos como para tenerte enganchado más allá de los primeros veinte minutos, y técnicamente muy conseguido. Cómpralo.

★★★☆☆