TAPCORE


Zenonia

23 de noviembre de 2010

Android / Desarrollador: Gamevil / Tamaño: 7.14 MB / 4,42 €

Entre los millares de casualadas que dominan inexorablemente los catálogos de juegos para móviles en cualquier plataforma, como la App Store de iTunes o el Android Market, no es fácil encontrar proyectos que apuesten por una fórmula de éxito demostrado entre jugadores tradicionales como el action RPG. Por suerte, siempre hay honrosas excepciones y el magnífico Zenonia es una de ellas.

Tomando como referencia la época de los 16 bits y concretamente la saga The Legend of Zelda, este título desarrollado por los surcoreanos de Gamevil nos pone en la piel de Regret, un joven de pasado misterioso que deberá indagar para averiguar el motivo por el que un demonio acabó con la vida de su padre adoptivo, descubriendo por el camino que todo formaba parte de un plan urdido por fuerzas malignas mucho más poderosas. La historia estándar del clásico RPG japonés, está claro. Al principio del juego es posible elegir clase entre Guerrero, Asesino o Paladín, disfrutando cada uno de técnicas de combate en tiempo real distintas entre sí que deberemos poner en práctica contra una gran variedad de enemigos que nos asaltarán mientras exploramos el mundo de Zenonia intentando completar tanto quests principales como sidequests. Además de la típica inclusión de artefactos, armas y objetos de distintas utilidad en el inventario o nuevas habilidad adquiridas, Zenonia también incluye un sistema de alineamiento moral que reflejará las decisiones que tomemos durante el juego.

Así pues, como juego de rol en tiempo real estamos ante un título relativamente sencillo, algo mediocre incluso si lo comparamos con grandes del género en consolas, pero con un acabado visual que unido a sus casi 40 horas de juego forman una propuesta poco común en móviles y, por qué no, también muy apetecible.

★★★☆☆


Truckers Delight: Episode 1

20 de noviembre de 2010

iOS / Desarrollador: Mobigame / Tamaño: 9.7 MB / Calificación: 12+ / 0,79 €

Vamos a hacerlo rápido: mira este videoclip. La canción se llama Truckers Delight, de Flairs. Menuda locura, ¿verdad? Pero qué retro y qué bien hecho todo.

Ahora coge la escena del primer minuto, pon la cámara detrás del camión muy al estilo Out Run (exactamente como se ve en el 0:31 del videclip) y añádele control por inclinación. ¡Alehop! Eso es Truckers Delight: Episode 1.

El objetivo es obtener la máxima puntuación a base de golpear el coche de la rubia, luchando al mismo tiempo por llegar al siguiente checkpoint antes de que se acabe el tiempo. El camión avanza por sí solo por lo que todo consiste en desplazarse de lado a lado de la carretera en el momento preciso, inclinando el teléfono en una dirección u otra. Haciendo eso evitamos los otros coches y de paso atrapamos potenciadores dispersos cada cierta distancia, que proporcionan poderes especiales (multiplicador de puntuación, turbo, etc.).

Es simple como el mecanismo de un chupete, pero con eso basta para tenerte enganchado a la pantalla durante un tiempo, intentando superar tu puntuación o la del ranking online. El control es muy agradable y preciso a pesar de lo limitado, y los gráficos son realmente espectaculares, con un estilo pixelado delicioso. El mismo estilo del vídeo, vaya.

Con el precio que tiene, muy poco te tiene que gustar la canción para que no te merezca la pena tenerlo aunque solo sea para mirarlo de vez en cuando.

★★★☆☆


Reckless Racing

15 de noviembre de 2010

iOS / Desarrollador: ElectronicArtsBV / Tamaño: 39.3 MB / Calificación: 4+ / 0,79 €

Conducción arcade, físicas exageradísimas y hostias como panes: yo creo que en todo esto no hay ni una sola cosa mala. Reckless Racing es un juego de carreras offroad con vista cenital que recuerda a juegos como Ignition o al mítico Micro Machines de hace veinte años. Tiene varios modos de control que son inútiles casi en su totalidad, pero por suerte el modo de medio volante es lo suficientemente cómodo y preciso como para que, a nada que se le coja el truco, ir enlazando derrapes resulte un placer y no una tortura. El acelerador y freno se alternan más bien poco, así que no llegan a echarse de menos los botones físicos.

No hay más que un puñado de circuitos distintos, aunque la posibilidad de recorrerlos en dirección contraria aporta variedad, y las distintas medallas que se obtienen en los distintos y crecientes niveles de dificultad son suficientes como para que el juego resulte una compra fácil de amortizar. Además, hay un par de modos de juego al margen de las propias carreras que llaman lo suficiente la atención como para hacerte volver a la aplicación a menudo.

En definitiva, un juego con un control cómodo, la suficiente variedad de contenidos como para tenerte enganchado más allá de los primeros veinte minutos, y técnicamente muy conseguido. Cómpralo.

★★★☆☆